Alguien me dijo una vez “desde el momento que nacemos ya nos estamos muriendo”, y es verdad. La muerte presente nos ayuda a vivir la vida desde esa perspectiva…ES ASÍ.
El tiempo pasa y no vuelve, pero enseña. Y esto puedo decir:
Hagan lo que les guste gente, tomen riesgos, salten, digan que quieren a la gente que quieren, perdonen, busquen oportunidades o inventen, amen más mucho más, no dejen pasar a alguien que les interese, hagan el ridículo, juéguensela, sientan el miedo hasta que éste les tenga miedo, no vivan en el conformismo.
Cambien de trabajo, de pareja, de país, de vida, digan todo lo que hay para decir, sientan todo, háblense a uds como le hablan a su mejor amigo, quiéranse ,cuídense, viajen, hagan mil amigos por año, hagan cosas por alguien más, sonrían a la gente de mal humor, equivóquense, erren como nunca, dense de lleno contra una pared y vuelvan a levantarse, dejen un lindo mensaje en el mundo, dejen algo que antes no estaba ahí.
No se queden con las ganas de nada mucho menos de compartir un rato con alguien, lloren, porque llorar nos enseña también a reír. Y por más que muchos digan que NO todos queremos lo mismo, todos queremos ser felices y queremos amor, no se distraigan, porque la vida es increíblemente corta para todo lo que hay para sentir y vivir, y para eso estamos, todo lo material es sólo el decorado.
Sí, ya nos estamos muriendo, pero antes toca VIVIR. Vivan, porque cada minuto, ya no va a volver. Amen, así sin tilde, sin prejuicios, sin miedos, ni medidas.
Vivir con frenos no es vivir.