amate así, quieta pero profundo.
Hay días que pasan y terminan como si nunca hubiesen empezado.
Y una ahí, aplastada, se tortura por autoexigencias y cosas postergadas que nada tienen que ver con tu capacidad y mucho menos son un fracaso.
Hoy no podés, pero créeme, sos capaz igual. Sos un éxito en vos misma.
Hoy no podés, pero sos valiente igual, sólo que hoy no lo ves.
Hoy no podés, pero podés permitirte descansar de tu cabeza.
Hoy no podés, pero no dejes que afecte tu autoestima.
Hoy no podés, pero confiá en la vida misma.
Hoy no podés, pero hasta para nacer un árbol, la semilla también se quiebra, se rompe y se entierra.
Hoy no podés porque la naturaleza y tu naturaleza son cíclicas.
Luego del día viene la noche y existen noches sin luna y sin luz.
Y sólo en esas noches encontramos o vemos cosas nuevas.
Hoy no podés porque hasta las fibras de los músculos se rompen para poder crecer,…
y tu corazón es un músculo, si hoy se rompe es porque quiere crecer.
Hoy no podés, y eso está bien.
Que la autoexigencia de pendientes postergados se diluya y te permitas en tus días socialmente menos productivos mimarte, hablarte de manera amable y darte lo que necesites sin culparte.
Está bien si hoy no podés con el mundo,…
Quédate contigo y ámate así, quieta pero profundo.